Lucía Gómez termina de contarnos la impresionante forma en que el Señor la rescató del mundo de la Nueva Era. Una fuerte experiencia de Dios en su propia casa, que le parecía un ataque de ansiedad, le hizo salir corriendo en busca de una parroquia y un sacerdote con quien hablar. Era la lucha entre el amor de Dios y la acción del demonio, que no quería soltarla tan fácilmente.
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